Nos va a faltar esparadrapo

¡No hemos podido evitarlo! Ya ha pasado otro año, y seguimos igual.
Nuevos planes, nuevas caras, nuevas vías… pero siempre un mismo final. Lunes por la mañana, dolores y contusiones múltiples, café de supervivencia y, por supuesto, puntual crónica, batallita y foto. Ni más, ni menos. El resto ya no esta nuestras manos… y es que sois incontrolables.
Volvimos de Utah pensando en vender todo el esparadrapo que nos había sobrado, y comprar un barco de vela (inocentes). No tuvimos tiempo. No recuerdo exactamente quién fue el primero que recitó las palabras mágicas, pero de lo que no nos cabe la menor duda es que desató una espiral de sinrazón que nos ha mantenido un año más persiguiendo fisuras allá donde fuéramos. Mejor cuanto más duras, mejor cuanto más anchas ¿Pero en que cabeza cabe…? Hay quien dice que algún día se nos van a acabar la fisuras. Creo que todavía falta tiempo para eso. Mientas tanto, que nos quiten lo bailao’
Nos va a faltar esparadrapo junta algunas de las fotos que han aparecido este último año en el blog. De nuevo son muchas mas las que faltan que las que están, cada foto elegida es una pequeña renuncia. Nos declaramos incapaces de resumir un año en cuarenta fotos. No podemos. No sabemos. No queremos. Ya estamos echando de menos el Torozo, y Villarejo, y Cavallers, y Budiño, y las paredes de Pirineos, y las historias de Matt…
Un año mas nos quedamos por aquí. En la Cabrera, en Galayos, y por supuesto en la Pedri. Seguimos talibanes. Y es que si algo nos gusta, es contar lo que nos pasa cerca de casa. Este es por lo tanto un álbum de familia. Por desgracia no estamos todos los que somos (ojalá), cada nuevo fichaje es un descubrimiento. Cada vez más, la panda es nuestra razón de ser. Así que vamos a ponerlo en la estantería al alcance de la mano, justo al lado del otro, para poder manosearlo las tardes de lluvia. Porque éste ha sido un buen año de escalada.
Un abrazo, ladies. Ha sido un placer.
Almu y Dani.